Si bien la influencia ejercida en la edad contemporánea, tanto en la arquitectura como en el diseño, por el tándem de arquitectos compuesto por Charles Percier (1764-1838) y Pierre Fontaine (1762-1853) ha sido plenamente reconocida por historiadores del arte y de la arquitectura como Louis Hautecœur, Sigfried Giedion o André Chastel, menos estudiada había permanecido la actividad de Percier como profesor
–patrón– en su propio atelier, en el contexto de la creación y del desarrollo temprano de la École des beaux-arts de París.

Jean-Philippe Garric y Marie-Laure Crosnier Leconte revelan diferentes aspectos ligados a la labor de Percier en el ámbito de la enseñanza, simultánea o alternativamente a su excepcional carrera como arquitecto, decorador, designer, grafista y dibujante, enfatizando no sólo el éxito académico alcanzado por un alto porcentaje de sus alumnos –más de un centenar en total, entre los cuales dieciséis fueron galardonados con el Grand Prix de Rome y siete llegaron a ser miembros del Institut de France–, sino también poniendo de relieve las trayectorias profesionales exitosas que la mayoría de ellos desarrollaron.

Jean-Philippe Garric es profesor de historia de la arquitectura en la Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, especialista en el estudio de transferencias de modelos arquitectónicos a través de la cultura material (Recueils d’Italie. Les modèles italiens dans les livres d’architecture français, Sprimont, Mardaga, 2004), y en la circulación internacional de profesionales que tuvo lugar entre el siglo XVIII y el XX en el espacio europeo; además de biógrafo de Percier y de Fontaine (Percier et Fontaine. Les architectes de Napoléon, París, Belin, 2012), y recientemente, Comisario de la Exposición Charles Percier, architecture et design, presentada en la Bard Graduate Center Gallery de New York (18 noviembre de 2016 a 5 de febrero de 2017), y en el Château de Fontainebleau1 (18 de marzo a 19 de junio en el mismo año).

Marie-Laure Crosnier Leconte es conservadora honoraria de patrimonio,2 especialista en historia de la enseñanza de la arquitectura en Francia, y desde los años 1990 ha conducido el ambicioso proyecto denominado Dictionnaire des eleves architectes de l’École des beaux-arts, una base documental desarrollada en el seno del Institut National d’Histoire de l’Art-inha desde 20043 y consultable en línea a través del portal agorha,4 que ofrece información básica sobre los 18 140 alumnos inscritos en la ensba entre 1800 y 1968.

En la primera parte del libro, titulada “Un portrait de groupe”, los autores ofrecen al lector dos textos (“Faire école, ou la réalité d’un maître” de Garric, y “L’école de Percier entre l’Académie royale d’architecture et l’École des beaux-arts” de Crosnier Leconte), cada uno de los cuales sintetiza los resultados de años de pesquisas individuales y colectivas en torno al tema central. Crosnier Leconte sitúa la enseñanza impartida en el seno del atelier de Percier, en la misma línea de la tradición desplegada desde la Académie royale d’architecture (fundada por Luis XIV el 31 de diciembre de 1671) hasta la École des beaux-arts (cuyos reglamentos fueron aprobados por decreto real el 4 de agosto de 1819), y a la cual contribuyó Percier con la creación, en 1792, de su propio atelier siguiendo el modelo impuesto en 1789 por Antoine Laurent Thomas Vaudoyer (1756-1846), creador del primero de ellos y exclusivamente dedicado a la formación de alumnos que se preparaban para los concursos de la Académie royale d’architecture. La autora revisita y conecta la herencia de figuras como François Blondel (1618-1686), Julien David Leroy (1724-1803) o Antoine François Peyre le Jeune (1739-1823) quien fuera maestro de Percier –condecorado con el Grand Prix de Rome en 1786–, de Fontaine, de Louis Pierre Baltard y del propio Vaudoyer.

Garric aborda el análisis de la “escuela” creada por Percier a partir de la comprensión del atelier del maestro, visto como el escenario de un conjunto de prácticas colectivas, lugar de afirmación de una estética particular y epicentro de la formación de un verdadero “clan” cuyos integrantes tuvieron por varias generaciones tanto orientaciones comunes como posiciones heterodoxas. Si bien buena parte de los alumnos parecían estar condenados a formar la base de la pirámide mientras un selecto número de privilegiados ocupaba la cima de ésta, es interesante observar las relaciones y las continuidades que se tejieron entre los dos extremos. El modelo aplicado en el atelier –modelo que perduró a lo largo de los siglos xix y xx– favoreció la creación de vínculos entre Percier y sus alumnos: vínculos que sobrepasaron a menudo la esfera de lo pedagógico para convertirse en nexos profesionales y amistosos. El autor expone la forma cómo, en tal contexto, los alumnos de Percier jugaron un papel central en la transformación de la Francia del Primer Imperio (1804-1814), de la Restauración (1814-1830) y de la Monarquía de Julio (1830-1848), épocas de mutaciones que asentaron una política racional de equipamiento y de urbanización del país.

La segunda parte titulada “Parcours d’architectes” consta de veinticinco síntesis5 sobre arquitectos que realizaron su formación –o parte de ella– bajo la tutela de Percier, algunos ampliamente reconocidos dentro de la historiografía del siglo xix como Louis Hyppolite Lebas (1782-1867) o Louis Visconti (1791-1853). Sobre los perfiles singulares de estos alumnos de Percier se exponen elementos de su producción profesional, tanto de sus edificios construidos como de sus proyectos no realizados, y particularmente de las publicaciones que muchos de ellos concibieron y que se erigirían incluso como referentes de la enseñanza en la École des beaux-arts de París, tal y como sucedió con Edifices de Rome moderne, ou recueil des palais, maisons, églises, couvents, et autres monuments publics et particuliers…, de Paul Letarouilly (1795-1855). Llama la atención también la trayectoria de dos alumnos de Percier que encontraron el prestigio en otras tierras: Augustin Victor Grandjean de Montigny (1776-1850) en Brasil, a donde llegó en 1816 como miembro de la Mission artistique française dirigida por Joachim Lebreton, y en donde jugaría un papel central en el origen e institucionalización de la enseñanza de la arquitectura; y Henri Louis Auguste Léger Ricard de Montferrand (1786-1858) en Rusia, país al que arribó en 1816 por invitación del Zar Alejandro I, y en donde alcanzó el reconocimiento por obras como la Catedral de San Isaac, el inmueble Lobanova-Rostovskaya, la Columna de Alexander o el Monumento ecuestre a Nicolás I, en San Petersburgo. Igualmente, se da el caso de algunos alumnos extranjeros en el atelier de Percier, como los alemanes Friedrich von Gärtner (1791-1847) y Jacques Ignace Hittorff (1792-1867), brillantes alumnos cuyas prolíficas carreras también abrazaron el ámbito de la educación –Gärtner fue profesor y director de la Akademie der Bildenden Künste, de Múnich–, y el de las publicaciones –la gran obra impresa de Hittorff fue Restitution du temple d’Empédocle à Sélinonte ou, l’architecture polychrôme chez les grecs.

La tercera parte está compuesta por breves reseñas sobre los 101 alumnos de Percier que los autores han localizado en archivos, labor realizada no sin pocas dificultades, originadas en el carácter en ocasiones informal de la educación que recibieron los arquitectos en los primeros años del atelier, y agravadas a menudo por lo incompleta que puede ser la información administrativa que se ha conservado.

Las dos primeras partes del libro están acompañadas por un total de 150 imágenes, de las cuales la mayor parte corresponden a fotografías, planos y dibujos de proyectos realizados por los alumnos de Percier.

Andrés Ávila Gómez
Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne
andresavigom@gmail.com


Fecha de recepción: 13 de febrero de 2018
Fecha de aceptación: 26 de febrero de 2018

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DOI: http://dx.doi.org/10.22201/fa.2007252Xp.2018.17.64886

Notas

1 Comisario junto con Vincent Cochet, conservador de patrimonio del Musée national du château de Fontainebleau.

2 Crosnier Leconte fue responsable entre 1981 y 2004 de los archivos de arquitectura en el Musée d’Orsay.

3 Los asesores científicos del proyecto han sido sucesivamente: Alice Thomine (2001-2007), Jean-Philippe Garric (2007-2013), Christine Mengin (2013-2015) y Arnaud Timbert (2015-)

4 “Accès Global et Organisé aux Ressources en Histoire de l’Art”, http://agorha.inha.fr/inhaprod/jsp/reference.jsp?reference=INHA__METADONNEES__7

5 Doce de ellas realizadas por J-P. Garric y trece por M-L. Crosnier Leconte.