“Los archivos de un arquitecto no contienen únicamente bellos dibujos:
están constituidos también por una variedad de documentos
que es importante preservar en su totalidad con el propósito de
comprender en conjunto tanto la obra como su proceso.
Esta Nature morte aux archives ilustra de una forma no exhaustiva
la variedad de documentos que pueden hacer parte de un fondo
de archivos, y en donde cada tipo de documento u objeto exige
condiciones de conservación y de tratamiento específicas”.
1

Composition libre, de Gilles Ragot, Foto de Dominique Dealunay.
Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/
Archives d’architecture du XX siècle.

 
Introducción

Para entender el origen de un debate desarrollado en Francia durante el último cuarto del siglo xx y cuyas repercusiones prácticas se discuten y tienen efectos aun hoy en todo aquello que tiene que ver con la creación y evolución de los archivos y colecciones de arquitectura, es necesario remontarse al célebre editorial titulado “Où sont les archives de l’architecture moderne?” [¿Dónde están los archivos de la arquitectura moderna?], escrito por el historiador del arte André Chastel en 1975 para la Revue de l’Art, fundada por el propio Chastel en 1968.

Efectivamente, el grito de alerta lanzado por Chastel2 en aquel texto tendría eco durante los años siguientes en importantes publicaciones como por ejemplo en L’Architecture d’Aujourd’hui, con un editorial del arquitecto y urbanista Bernard Huet publicado en 1976 y titulado “Plaidoyer pour un musée d’architecture moderne” [Súplica por un museo de arquitectura moderna]; y con un artículo de Bruno Foucart publicado un año más tarde bajo el título “La mémoire oubliée” [La memoria olvidada].

En adelante, los profesionales de diversas disciplinas encargados de temas vinculados especialmente al estudio de la historia de la arquitectura del siglo xx contribuirían desde sus especialidades a mantener vivo el debate que ha enriquecido las experiencias tanto privadas como públicas que han conducido a la conservación y a la valorización efectiva de archivos de arquitectura.

Composition libre, de Gilles Ragot, Foto de Dominique
Delaunay. Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

El despertar de un debate: textos, temas y protagonistas

En 1975, en el célebre “Où sont les archives de l’architecture moderne?”, para el cual la historiadora del arte Françoise Boudon había investigado previamente acerca del estado de dicho tema sobre todo en Europa, Chastel planteó una reflexión que brillaba hasta entonces por su ausencia en las revistas francesas de arte y de arquitectura, interrogando inicialmente y cuestionando la actualidad del panorama internacional en materia de archivos de arquitectura: “Pour savoir ce qui ne va pas bien en France, regados ce qui va à l’étranger” [Para identificar aquello que no marcha bien en Francia, es necesario observar lo que sí funciona bien en otros países].3

Exponiendo como telón de fondo un somero panorama internacional que evidenciaba la ventaja tomada en este campo en especial por instituciones e investigadores de otros países europeos y de Norteamérica, Chastel manifestaba su preocupación ante la inminente desaparición de valiosos archivos de arquitectura moderna en Francia, así como por la ausencia total de políticas públicas que promovieran la conservación de éstos.

Las referencias hechas a la labor realizada hasta entonces por instituciones como el American Institute of Architects, el Royal Institute of British Architects, el Architectuurmuseum de Amsterdam, o los Archives de l’Architecture Moderne en Bruselas, reforzaban su contundente crítica a la realidad francesa:

Existe en ello [en la búsqueda, en la conservación de documentos de arquitectos, en la publicación de catálogos de dibujos, etcétera] una preocupación de enorme importancia por su actualidad, por su significado cultural, y por su impacto práctico. Tales experiencias han propiciado un fácil acceso a documentación y una profusión de exposiciones de dibujos de arquitectos, sobre lo cual no se tiene en Francia absolutamente ninguna idea. Habría que agregar a ello, la ausencia de trabajo sobresalientes en torno a la naturaleza y a la conservación de archivos de arquitectura, capaces de despertar un genuino interés por el oficio, por las investigaciones, y por las reflexiones de los arquitectos.

Constatamos con tristeza que, en este terreno, Francia es el reino de los esfuerzos dispersos; de la competencia mezquina entre aquellas instituciones relacionadas con el tema; de la incoherencia, de los rumores, de la inercia y finalmente de la inacción. Al no organizar nada de forma seria, se pierden excelentes ocasiones de atraer un gran público hacia una serie de problemáticas que podrían educar en este ámbito. Por otro lado, se observa entre los arquitectos un clima de recelo, incluso podría decirse de verdadera evasión ante la posibilidad de ceder sus fondos de archivos.4

El balance negativo expuesto por Chastel contrasta con la idea generalizada –entonces y ahora– al exterior de Francia en torno a una tradición secular de conservación del patrimonio documental, lo cual distaba sin embargo de la realidad. Este fue el caso específico de los archivos de arquitectura del siglo xx, como lo han señalado ya varios protagonistas de este relato vinculados a lo largo de las últimas décadas a diferentes instituciones,5 y como se expresó más recientemente en el marco de un encuentro de investigadores titulado “La genèse des archives d’architecture6 realizado en 2014.

Boudon –antigua colaboradora de Chastel en la Revue de l’Art– describió en el encuentro de 2014 una serie de detalles significativos sobre lo que se percibía en el medio arquitectónico parisino de mediados de los años setenta tras la disolución en 1968 de la sección de Arquitectura, de la Ecole des Beaux-Arts de París:

Hemos reflexionado en torno a esta situación totalmente alterada sin duda por los acontecimientos de Mayo del 68, los cuales trajeron consigo entre muchas otras cosas, que las hermosas bibliotecas de los ateliers de [la Ecole des] Beaux-Arts hayan sido menospreciadas y desechadas. Para los arquitectos, los archivos convencionales no tenían ya ningún sentido, por cuanto se planteaba trabajar ahora a partir de maquetas, o incluso de entrevistas: en últimas, con nada que tuviera que ver directamente con el tipo de material que constituía los archivos ordinarios. Efectivamente, en el entorno de los arquitectos –entorno que yo conocía un poco– se veían a diario personas como Pierre Saddy o como Henri Bresler, que llegaban visiblemente contentos luego de haber encontrado tirados en botes de basura, grandes cantidades de dibujos y de reproducciones, de documentos que engrosarían ahora sus archivos personales. Realmente sucedieron cosas increíbles en aquella época, mientras todo un pasado era repudiado como si se tratara de basura.7

Tanto Boudon como Chastel y muchos otros historiadores del arte denunciaban la escasa preocupación por parte de los arquitectos en lo concerniente a la conservación de archivos de arquitectura durante la década posterior a la caída del sistema beauxartiano, y quizás a esto se deba que los especialistas provenientes de otras disciplinas (historiadores del arte, conservadores de patrimonio, archivistas, etcétera) hayan jugado un papel crucial para la toma de conciencia de los propios arquitectos, y para la puesta en práctica de proyectos concretos (creación de archivos y de colecciones) que potenciaran la investigación en torno a la historia de la arquitectura contemporánea.

Durante los años sesenta y setenta se gestó en Francia una manera de “hacer historia de la arquitectura” a partir de la exploración de sus propias fuentes e inspirándose en los métodos de la historia –entonces dominada por la Nouvelle Histoire–, la sociología, la antropología y la “micro-historia”.8

El tratamiento y la valorización de archivos provenientes de agencias de arquitectos y de instituciones ligadas a la producción de la arquitectura se convirtió progresivamente en un tema abordado por expertos internacionales: ejemplo de ello son los informes de la unisist (World Science Information System/Sistema Mundial de Información Científica) desarrollados en el marco del Programa de Gestión de Documentos y Archivos (ramp), de la Unesco. En este contexto apareció el estudio (manual)9 preparado en 1986 por la historiadora Françoise Hildesheimer titulado El tratamiento de los archivos de arquitectos: el caso de Francia10 [disponible en francés y en español], y en el cual la autora señalaba en el prefacio:

El presente estudio se ha realizado gracias al examen minucioso de la información recopilada individualmente por arquitectos o por agrupaciones de arquitectos en un determinado país. El objeto de éste es llamar la atención sobre el valor documental fundamental de dicho material, y proporcionar orientaciones prácticas para conservarlo hasta que pueda ser correctamente archivado. Aunque los datos que componen la información en materia de arquitectura varían de un país a otro –e incluso difieren en un mismo país según se trate de un organismo público o privado–, la información relativa a la construcción es fundamental para comprender la vida y la cultura de todos los pueblos del mundo. Esperamos que este estudio aliente a realizar otros similares y favorezca un punto de vista universal sobre este importante elemento de nuestro patrimonio.11

Así pues, dentro de la historiografía12 que ilustra el “caso francés”, sobresalen otros textos fundamentales que deben ser citados aquí: los informes de Max Querrien presentados en 1982 y 1984 titulados respectivamente “Pour une nouvelle politique du patrimoine” y “Un musée de l’architecture”; el primer catálogo de dibujos de la colección de la Académie d’Architecture realizado por Paul Dufournet; el artículo de Jean-Pierre Babelon titulado “Les archives d’architecture et d’urbanisme” publicado en 1988 en La Gazette des archives; o el editorial de 1990 de la historiadora del arte Françoise Hamon en la Revue de l’art titulado “Les archives de l’architecture moderne”.

En el editorial de Hamon, publicado en la misma revista en la cual quince años antes Chastel había abierto el debate sobre los archivos de arquitectura a una escala nacional, la autora describía un nuevo panorama aparentemente mucho menos pesimista en el cual se habían concretado ya una serie de avances significativos en el campo de la conservación de archivos de arquitectura por parte de instituciones especialmente públicas:

Quien hubiera podido adivinar que, en los años siguientes, gracias al resurgimiento y al influjo de la historia en el campo de la arquitectura, se pondría en marcha todo un proceso de rehabilitación de “documentos de arquitectura”, y de recolección tanto de documentos en poder del sector público, como de aquellos que hacían parte de archivos privados. Desde 1976, el Ministère de l’Urbanisme et du Logement [Ministerio de Urbanismo y Vivienda] implementó las primeras directrices de un servicio de gestión de sus propios archivos: todas las operaciones de construcción que el servicio central del Ministre manejaba estaban incluidas, principalmente proyectos de urbanismo y concursos –finalizados o en proceso. Todo esto era ejecutado en la urgencia: los sótanos que abrigaban los archivos comenzaron pronto a verse desbordados.13

El Centre d’archives d’architecture du XXe siècle en París:
¿la creación de un modelo?

Si bien, durante los años ochenta se hicieron visibles los avances en temas archivísticos en instituciones como el Centre Georges Pompidou, la Ecole Nationale des Beaux-Arts, la Fondation Le Corbusier o la Académie d’Architecture, el trabajo desarrollado en el seno del Centre d’archives d’architecture du XXe siècle logró convertirse en un referente nacional cuyo desarrollo impactó progresivamente no sólo la investigación en historia de la arquitectura, sino también la difusión del nuevo conocimiento producido por especialistas en el tema.

Tras la creación en 1980 del Centre d’archives d’architecture du XXe siècle–adscrito a la estructura del Institut Français d’Architecture (ifa)–, los investigadores encontraron poco a poco, y principalmente desde su apertura en enero de 1991, el acceso a nuevas y diversas fuentes inéditas hasta entonces.

La figura tutelar de Maurice Culot (1937) –el “hombre providencial” en palabras de David Peyceré, actual director del Centre d’archives– marcó decididamente los primeros años del Centre d’archives d’architecture du XXe siècle. En su rol de director entre 1980 y 1998 del departamento Archives et Histoire del ifa, Culot lideró importantes campañas de prospección apoyándose en su trayectoria, fruto de la larga experiencia adquirida en su papel fundador de los Archives d’Architecture Moderne (aam) en Bruselas, en 1968. Arquitecto (1964) y urbanista (1966) egresado de la prestigiosa Ecole Nationale Supérieure des Arts Visuels de La Cambre14 en Bruselas, Culot rememoraba en 2014 su gusto por los archivos de arquitectura y algunas de las razones por las cuales se consagró a ello:

Me pregunto cuál fue la causa que me llevó a dedicarme en cuerpo y alma a los archivos de arquitectos –aquellos que corresponden a un periodo de tiempo bastante corto que va de los años 1890 a 1950– durante sesenta años […]. Frecuentar, sentir y “meterle mano” a los documentos de aquella época, me ha hecho sentir siempre como si hubiese nacido en 1900 y como si a mis veinticinco años hubiera tenido como camaradas a tantos arquitectos que en realidad ya habían desaparecido hace muchos años […]. Creo que el gusto por los archivos se vio estimulado por el inevitable aburrimiento que me producía el contacto con mis coetáneos, así como por el tono tremendamente moralista de una formación profesional que nos abrumaba con clichés como “copiar es robar”, “lo bello es lo verdadero”, “es necesario parecer de su propio tiempo”, y tantos otros de esta índole. […] Lugares comunes que los arquitectos mayores nos escupían desde la cima de su ignorancia, marginándonos del contacto con las cosas más entretenidas y más estimulantes para el espíritu: los estilos, la nostalgia, el pastiche, el faux-vieux, las artes decorativas, el eterno retorno, las calles de la ciudad y sus barrios.15

Por otra parte, el historiador de la arquitectura Jean-Louis Cohen recibió en 1997 el encargo de la ministra de la Cultura, Catherine Trautmann, de concebir un proyecto para dotar a París de un establecimiento consagrado a la arquitectura y el urbanismo, inspirándose en los ejemplos existentes desde la década anterior en ciudades como Frankfurt, Estocolmo, Rotterdam y Montreal.16 El nuevo establecimiento público nacional que sería creado debía aglutinar una serie de funciones en torno a tres instituciones puntuales: la Ecole de Chaillot, el Musée des Monuments Français y el Institut Français d’Architecture, las cuales serían ubicadas en el ala París17 del Palais de Chaillot. Este proyecto, gestado entre 1998 y 2003 bajo la tutela de Cohen, y dirigido desde 2004 por François de Mazières, logró concretarse en 2007 con la apertura de la Cité de l’Architecture et du Patrimoine, conformada actualmente por cinco departamentos18 según la última reforma realizada en 2016.

Luego de dos décadas de evolución, el Centre d’archives d’architecture du XXe siècle hace parte hoy en día del Departamento de Colecciones –junto con el Musée des Monuments Français–, y constituye el componente más importante de la Cité de l’Architecture et du Patrimoine que opera “extramuros”: desde 1989 sus instalaciones se encuentran en el edificio que alguna vez fue sede del hospital Marie Lannelongue, en el distrito núm. 13 de París.

Vista de la sala de consulta del Centre d’archives
d’architecture du XXe siècle, 2016 Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

Vista del espacio de reservas del Centre d’archives
d’architecture du XXe siècle, 2016 Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

Así, después de varias décadas de existencia, el Centre d’archives19 conserva hoy alrededor de 400 fondos de archivos de arquitectura: aproximadamente 7 kilómetros lineales de documentos de diversos tipos (planos, dibujos, fotografías, memorias de proyectos y documentos personales de arquitectos), así como maquetas (aproximadamente 700) de diversas escalas; todos ellos representativos de diversos periodos y tendencias de la arquitectura producida en Francia por arquitectos y agencias activas desde finales del siglo xix hasta finales del siglo xx.

Los archivos de arquitectura poblaban igualmente el imaginario de la disciplina: la acuarela realizada en 1989 por el arquitecto Francis Martinuzzi (1949), por encargo directo del Institut Français d’Architecture y que lleva por título La descente aux archives [El descenso a los archivos], constituye un testimonio excepcional de aquello que podía constituir un archivo de arquitectura en el imaginario de un arquitecto de la época: planos, dibujos y maquetas de proyectos arquitectónicos que se superponen unos con otros, realizados o jamás construidos pero que en conjunto representan la cultura arquitectónica del siglo xx.

Una serie de figuras humanas que aparecen en la obra realizada por Matinuzzi pareciera recorrer esta especie de ciudad-collage en la cual se reconoce fácilmente la Capilla de Notre Dame du Haut en Ronchamp, la Unidad habitacional de Marsella, la Pirámide del Museo del Louvre, el Ministerio de Finanzas y la Fundación Avicenne en París, o el Teatro del Mondo en Venecia –entre muchos otros–, erigiéndose como una versión contemporánea de la célebre acuarela del arqueólogo y arquitecto inglés Charles Robert Cockerell (1788-1863) titulada The Professor’s Dream, que data de 1848.

Más recientemente encontramos la composición titulada Nature norte aux archives (con la que se abre este texto), realizada por el historiador de la arquitectura Gilles Ragot y que ilustra la portada del número especial sobre el origen de los archivos de arquitectura en Francia (núm. 30, 2014), en la cual el autor hace énfasis en la heterogeneidad de los elementos susceptibles de componer los fondos de archivos: maquetas de un edificio o de agrupaciones de inmuebles, rollos de planos, revistas de arquitectura en fascículos o encuadernadas, fotografías, correspondencia, estudios preliminares, muestras de materiales y de ornamentos de arquitectura, libros de contabilidad, reportes de avances de obra, etcétera.

La descente aux archives, acuarela de Francis
Martinuzzi, 1989, Fonds Francis Martinuzzi Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

The Professor’s Dreams, acuarela
de Ch. R. Cockerell, 1848 Fuente: Royal Academy of Arts.

En este sentido, el historiador de la arquitectura Simon Texier, plantea una reflexión sobre la forma en la cual se ha definido y constituido desde su fundación el Centre d’archives:

Al hablar de los casi 400 fondos de archivos del Centre d’archives d’architecture du XXe siècle: ¿tenemos que hablar acaso de una colección? El término se impone cuando consideramos de manera aislada el valor plástico de ciertos documentos, como ocurre con tantos iconos de la arquitectura moderna. Una colección se constituye además a partir de elecciones precisas, lo que ha sido en diferentes momentos uno de los modos en que se ha orientado la recolección de archivos del ifa. Sin embargo, más allá de los juicios de valor o incluso de las preferencias personales, la importancia de una concentración de este tipo reside en su carácter imparcial, exhaustivo, e incluso excesivo, en la variedad de intereses y de usos de los documentos disponibles para el historiador o para el creador de una exposición; en últimas, en su dimensión no mercantil e inalienable que hace del documento no ya un bien, sino un testigo y sobre todo una herramienta. El Centre d’archives como depositario de documentos banales y simultáneamente de otros excepcionales, es el garante de una memoria de los proyectos que va desde los primeros diálogos entre el diseñador y su cliente, y los primeros esbozos lanzados sobre el papel calmante, hasta la recepción crítica del edificio pasando por las etapas decisivas de la obra –admirablemente documentadas en algunos de estos fondos de archivos.20

“Génesis de los archivos de arquitectura”: portada
de Colonnes 30, julio de 2014 Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle

Las tipologías que han sido establecidas según el origen de las fuentes explican en gran parte la diferencia entre todo aquello susceptible de constituir “archivos de arquitectos”, y aquello que alimenta los “archivos de arquitectura”:

La segunda característica exige al investigador el conocimiento de los modos de producción de la arquitectura y de sus actores, conocimiento sin el cual se puede fácilmente dejar de lado alguna parte importante del proyecto arquitectónico, que debiera seguramente ser documentada. La denominación proyecto arquitectónico fue consagrada en los años 1980 como instrumento privilegiado para describir, planear y estudiar las producciones en el campo de la arquitectura. Algunas precisiones acerca de las tipologías de documentos que constituyen las fuentes de la arquitectura –en todo caso, del proyecto arquitectónico– nos permiten proponer aquí una primera definición de lo que entendemos con la expresión “archivos de arquitectura”: éstos abarcan el conjunto de documentos que permiten comprender y contar la vida de un edificio, la biografía de una arquitectura o de un arquitecto. Esta última modalidad puede ser documentada gracias a fuentes de tres diferentes procedencias: las fuentes administrativas u oficiales, los documentos provenientes de oficinas y agencias de arquitectos, o aquellos documentos provenientes de los propios contratistas y de los ingenieros. El primer tipo de fuente pertenece a los archivos denominados “públicos”, mientras que los dos siguientes a los denominados “privados”, por cuanto provienen de un productor de origen privado. En este punto, es importante recalcar la diferencia entre los “archivos de arquitectos” de origen exclusivamente privado, y los “archivos de arquitectura” o “documentos de arquitectura” los cuales abarcan toda la producción en su conjunto.21

Como se ha señalado anteriormente, las prácticas y los lineamientos desarrollados por el Centre d’archives han sobresalido en el escenario francés como referencia obligada para un gran número de instituciones nacionales dedicadas a la conservación de documentos de arquitectura:

Los criterios de recolección de archivos seguidos por el ida sirvieron como modelo de numerosas colecciones –aunque mucho más reducidas que las del propio ifa– organizadas desde finales de los años ochenta y durante los noventa en diversas regiones del territorio francés que albergaron históricamente una arquitectura moderna significativa: la Lorena, la Bretaña, la Aquitania, el Norte, la región stéphanoise, y el área de Marsella han constituido colecciones en conjunto ya sea con las Escuelas nacionales de arquitectura, con investigadores del Ministère de la Culture (provenientes del Inventario general y/o de Monumentos históricos), o con los Archivos departamentales y municipales. Estos últimos, han recolectado de manera más o menos organizada, varios centenares de fondos de archivos de arquitectos que actuaron en todo el territorio francés.22

Igualmente, la revista Colonnes, publicada desde 198923 por el Centre d’archives, ha sido un importante medio de difusión de la labor y producción de la propia institución, como también de los debates nacionales y globales, y de la actualidad en torno a los archivos de arquitectura. Desde su aparición, Colones ha ofrecido varios números especiales consagrados a temas puntuales sobre archivos de arquitectura entre los cuales vale la pena mencionar: Les archives orales dans l’histoire de l’architecture (núm. 20, 2000); Colectes d’archives en France: archives orales, archives informatiques (núm. 22, 2004); Autor des archives des architectes (núm. 23, 2006); Actualités des fonds d’archives d’architecture en France (núm. 29, 2013); y el número doble La genèse des archives d’architectes/Les associations d’archives d’architectes (núm. 30, 2014).

Portada de Colonnes 20, diciembre de 2002
(“Los archivos orales en la historia de la arquitectura”) Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

Portada de Colonnes 22, diciembre de 2004 (“Asociaciones de archivos de arquitectos”)
Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

Portada de Colonnes 23, noviembre de 2006 (“A propósito de los archivos de arquitectos”)
Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

Portada de Colonnes 29, octubre de 2013 (“Noticias sobre los archivos de arquitectura en Francia”) Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

Dinámicas de investigación para la valorización de los archivos:
tesis doctorales, publicaciones y exposiciones virtuales

La organización progresiva de los archivos y la actividad misma del Centre d’archives –en especial desde su apertura al público en 1991–, ha permitido una vasta difusión de la arquitectura del siglo xx en Francia, como lo señala Peyceré haciendo referencia a los primeros años:

El Institut Français d’Architecture presentaba regularmente exposiciones con material proveniente de los recursos gráficos y fotográficos recolectados, apoyándose en las primeras exploraciones de dicho material realizadas por los estudiantes que ya investigaban allí. El iba se lanzó también en la edición de monografías de arquitectos, de edificios, y de ciudades –con un claro énfasis en la arquitectura del siglo xx–, en asocio con las editoriales Hazan, Mardaga y Norma.24

Paralelamente a dichas actividades, decenas de profesores de programas relacionados con la historia de la arquitectura han elaborado sus propios planes de estudio apoyándose en estas fuentes de primera mano: estudiantes de universidades localizadas en París (París 1, París IV, París 8) o en otras regiones distintas a la capital (Tours, Lyon, Aix-en-Provence, Haute- Bretagne, etcétera), así como estudiantes de diversas ensa (Ecoles Nationales Supérieures d’Architecture) (principalmente las ubicadas en la región parisina,25 junto a las de Lille, Nancy, Bordeaux, Nantes, y Marseille) emprendieron investigaciones tanto a nivel de master como a nivel doctoral, apoyados en el material disponible en el Centre d’archives.

Esta dinámica ha dado lugar a numerosos e importantes estudios monográficos entre los cuales sobresalen aquellos realizados en el marco de tesis doctorales, y entre los cuales podemos citar: Henri Sauvage, architecte, 1873-1932;26 Georges-Henri Pingusson, architecte, 1894-1978. L’architecture comme “transcendance poétique du concret” ou l’impossible doctrine;27 Histoire d’une demeure moderne, la Villa C : Robert Mallet-Stevens, aechitecte;28 Bernard Zehrfuss, un architecte français, 1911-1996: une figure des Trente Glorieuses;29 Jean Bossu, architecte, 1912-1983;30 L’architecte Jean Dubuisson, 1914-2011. Le dessin à l’épreuve des usages,31 y Claude Parent, architecture et expérimentation, 1942-1996: itinéraire, discours et champ d’action d’un architecte créateur en quête de mouvement.32

Portada del estudio sobre la arquitectura de Henri Sauvage, por Minnaert, 2011 Fuente: Editions du Patrimoine.

Portada del estudio sobre la arquitectura de Georges-Henri Pingussson, por Texier, 2011 Fuente: Editions du Patrimoine.

Muchas de estas investigaciones doctorales han encontrado continuidad bajo la forma de publicaciones apoyadas por editoriales especializadas en temas de arquitectura, urbanismo y patrimonio, sobresaliendo en los últimos años la colección Carnets d’architectes33 del Centre des Monuments Nationaux, en la cual se han divulgado monografías sobre arquitectos como los ya mencionados Henri Sauvage, Georges-Henri Pingusson, Robert Mallet-Stevens, Bernard Zehrfuss, Jean Bossu, Jean Dubuisson, y Claude Parent, y muchos otros como Emile Aillaud, Louis Arretche, Eugène Beaudouin y Marcel Lods, André Bruyère, Guillaume Gillet, Denis Honegger, Auguste Perret, Fernand Pouillon, André Wogenscky y Jean Prouvé.

Sin duda, la colaboración permanente entre los investigadores del Centre d’archives y los profesores e investigadores de universidades y escuelas de arquitectura francesas, ha promovido la construcción y la consolidación de dinámicas cuyos resultados34 se reflejan en diversos tipos de proyectos que al ser difundidos entre el público especializado –como también entre el público en general, interesado en la arquitectura–, invitan a nuevos investigadores o a aquellos ya consagrados en el medio francés, a emprender investigaciones en torno a temáticas inéditas o retomando otras que pueden ser aún profundizadas, explotando y valorizando con ello los archivos de arquitectura.

Pero no solamente sobresale la difusión en impreso: una de las principales propuestas desarrolladas, la constituye la serie de Expositions virtuelles [Exposiciones virtuales] que iniciaron en 2010 y en la cual se ofrece de forma permanente a través de presentaciones digitales consultables en la página web de la institución,35 exposiciones temáticas,36 compuestas por elementos pertenecientes a colecciones tanto del Centre d’archives como del Musée des Monuments Français –también adscrito a la Cité de l’Architecture et du Patrimoine.

Portada del estudio sobre la arquitectura de André Bruyère, por Chaslin y Roy, 2016 Fuente: Editions du Patrimoine.

Portada del estudio sobre la arquitectura de Denis Honegger, por Texier y Radouan, 2010. Fuente: Editions du Patrimoine.

Conclusiones

Durante las últimas cuatro décadas, dos problemáticas se han distinguido claramente en el panorama francés: la definición de los aspectos materiales inherentes a la conservación de archivos de arquitectura y/o de arquitectos; y, por otro lado, las modalidades de valorización de tales archivos, los cuales configuran en su conjunto una verdadera materia prima para el historiador de la arquitectura.

La dispersión de las fuentes y la heterogeneidad de los soportes constituyen las principales dificultades que deben enfrentar los investigadores en historia de la arquitectura, mientras que, por otra parte, la revalorización de este tipo de archivos ha propiciado la escritura de nuevos relatos, dando paso a vertientes y temáticas relegadas durante mucho tiempo (por ejemplo, programas arquitectónicos: arquitectura escolar, balnearia; y algunos periodos: siglo xix y segunda mitad del xx).

Múltiples interrogantes se abren actualmente en torno a la evolución de los archivos de arquitectura, en pleno auge de la era digital: ¿cómo asegurar la conservación efectiva y eficaz de los antiguos archivos de arquitectos?, ¿cuáles son las normas y las tendencias actuales que deben ser tomadas como referentes?, ¿cómo superar los problemas inherentes a la selección de formatos de archivos y de conversión?, ¿cómo enfrentar la obsolescencia de los programas de computador empleados para ello?

Afiche de la Exposición “André Bruyère. Projetset paroles” Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

Afiche de la Exposición virtual “Guillaume Gillet. Architecte des Trente glorieuses”, presentada originalmente en la Cite de l’Architecture et du Patrimoine, 2009. Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

Afiche de la Exposición virtual “Bernard Zehrfuss. La poétique de la structure”, presentada originalmente en la Cite de l’Architecture et du Patrimoine, 2014 Fuente: Cité de l’architecture et du patrimoine/Archives d’architecture du XX siècle.

NOTAS

1“Les archives d’un architecte, ce ne sont pas seulement des beaux dessins, mais une
variété de documents qu’il importe de préserver comme un tout afin de saisir l’oeuvre
et la démarche dans leur ensemble. Cette Nature morte aux archives illustre d’une
façon non exhaustive la variété des documents qui peuvent faire partie d’un fonds
d’archives et dont chacun exige des conditions de conservation et de traitement spécifiques”.
[Traducido del francés al español por Andrés Ávila Gómez].

2Otros investigadores citan textos que algunos años atrás ya planteaban el tema,
como en el caso de un artículo publicado en 1957, escrito por el arquitecto beauxartiano
Albert Laprade, y titulado «Pour une musée de l’architecture française», citado en
Marie-Alice Lincoln, «Quelques jalons historiographiques», Colonnes –Archives d’Architecture
du XXe siècle 30
(2014): 6.

3Françoise Boudon, «L’éditorial de la Revue de l’art», Colonnes – Archives d’Architecture
du XXe siècle
30 (2014): 17.

4«Il y a là une préoccupation d’une actualité incontrôlable et d’une grande portée pratique
et culturelle. Il en résulte de très grandes facilités de documentation, une profusion d’exposition
de dessins d’architectes, dont on n’a à peu près aucune idée en France, et des travaux
d’importance qui entretiennent dans le public l’intérêt pour le métier, les recherches,
les réflexions des architectes»
. André Chastel, «Où sont les archives de l’architecture
moderne?»
, Revue de l’art 29 (1975): 10. [Traducido del francés al español por Andrés
Ávila Gómez].

5 En este encuentro académico intervinieron reconocidos investigadores franceses en
historia del arte y de la arquitectura, quienes de una u otra forma han sido protagonistas
de la historia reciente de los archivos y colecciones de arquitectura. Entre ellos
Maurice Culot, Bernard Toulier, Jean-Pierre Babelon, Florence Contenay, François
Loyer, Françoise Boudon y Bruno Foucart.

6 Esta journée d’étude tuvo lugar en la Cité de l’Architecture et du patrimoine, en febrero
de 2014.

7 «Ensemble on a réfléchi à la situation sans doute complètement bouleversée par les évènements
de Mai 68, qui ont fait que les belles bibliothèques des ateliers des Beaux-Arts
ont été jetées aux orties. Pour les architectes, les archives n’avaient plus d’objet puisque
maintenant on allait travailler avec des maquettes, avec des interviews, avec rien de ce
qu’étaient les archives ordinaires. Et effectivement dans le milieu d’architectes, que je
connaissais un peu, tous les jours on voyait des gens, comme Pierre Saddy ou comme
Henri Bresler, arriver tout contents parce qu’ils avaient trouvé dans des poubelles des
masses de calques, des papiers qui ont enrichi leur archives personnelles. Il se passait
des choses incroyables parce que c’était tout un passé qu’on était aux chiens»
. Boudon,
“L’éditorial de la Revue de l’art”, 17. [Traducido del francés al español por Andrés Ávila
Gómez].

8 Nina Mansion, «Faire et refaire l’histoire de l’architecture: le rôle des archives d’architecture
face aux erreurs de la recherche», Essais 8 (2015): 97.

9 “Este manual se limita a los archivos de los arquitectos, que son elementos esenciales
de este conjunto más vasto constituido por los archivos de arquitectura, pero
sin dejar de recordar las reglas generales de tratamiento archivístico y de señalar de
paso los documentos análogos conservados en otros fondos de archivos”. Françoise
Hildesheimer, El tratamiento de los archivos de arquitectos: el caso de Francia (París:
Programa general de información y unisist/Unesco, 1986), 3.

10 El manual está estructurado en cinco partes que corresponden a las etapas de la
vida archivística de los documentos: Etapas de elaboración de los expedientes; Composición
de un expediente; Selección y conservación; Clasificación e instrumento de
investigación; Conservación material.

11 Hildesheimer, El tratamiento de los archivos, s.p. [Traducido del francés al español por
Andrés Ávila Gómez].

12 Para una síntesis más detallada del panorama historiográfico, ver Marie-Alice Lincoln,
“Quelques jalons historiographiques”, y Mansion, “Faire et refaire l’histoire de
l’architecture”.

13 «Qui aurait pu deviner que dans les années qui suivraient, peut-être grâce au retour en force de
l’histoire dans le champ de l’architecture, allait se mettre en mouvement tout un processus de
réhabilitation des « papiers de l’architecture » et de collecte tant des documents relevant des
services publics que des archives privées. Dès 1976, le Ministère de l’Urbanisme et du Logement
mettait en place les premiers éléments d’un service de gestion de ses archives; toutes les opérations
de construction que le service central du Ministère avait à connaître étaient concernées,
projets d’urbanisme, concours finalisés ou concours de création. Il y avait urgence. Les caves
commençaient à déborder». Françoise Hamon, «Les archives de l’architecture moderne?»,
Revue de l’art
89 (1990): 9. [Traducido del francés al español por Andrés Ávila Gómez].

14Fundada en 1927 por el arquitecto y decorador belga Henry Van de Velde, bajo el
nombre de Institut Supérieur des Arts Décoratifs.

15 «Je m’interroge sur ce qui m’a poussé à m’investir corps et âme dans les archives des
architectes –sur une période de temps assez courte, j’en conviens, qui s’étend des années
1890 à 1950 (de l’Art nouveau à la guerre froide) – soixante ans […]. A force de fréquenter,
humer, tripatouiller les papiers de cette époque, il me semble être né en 1900, avoir eu vingt
ans en 1925 et avoir pour camarades tant d’architectes disparus depuis des années […] Il
me semble aussi que le gout de l’archive a été stimulé par l’ennui dégagé par la fréquentation
des contemporains, par la tonalité épouvantablement moraliste d’un enseignement
qui nous assommait en choeur de lieux communs: ‘copier c’est voler’, ‘le beau c’est le vrai’,
‘il faut être de son temps’, et bien d’autres du même tonneau […] Lieux communs que des
architectes nous crachaient du haut de leur ignorance pour nous tenir à l’écart des choses
les plus amusantes, les plus stimulantes pour l’esprit, comme les styles, la nostalgie, le
pastiche, le faux-vieux, les arts décoratifs, l’éternel retour, les rues de la ville et ses quartiers
». Maurice Culot, «L’envol de la pensée», Colonnes –Archives d’Architecture du XXe
siècle
30 (2014): 26. [Traducido del francés al español por Andrés Ávila Gómez].

16 Simon Texier, L’architecture exposée. La Cité de l’architecture et du patrimoine (París:
Découvertes Gallimard, 2009), 27.

17 En aquel momento el ala París era ocupada por la Cinémathèque Française, la cual
sería trasladada en 2005 a su sede actual en el edificio diseñado por Frank Gehry e
inaugurado en 1994, conocido originalmente como American Center.

18 Los cinco departamentos son la Ecole de Chaillot, el Departamento de Colecciones, el
Departamento de creación arquitectónica, el Departamento de desarrollo cultural y el Departamento
de recursos documentales.

19 El Centre d’archives está adscrito aún al Institut français d’architecture, el cual a su
vez funciona en el ala oriental del Palais de Chaillot, en París, en la denominada Cité
de l’architecture et du patrimoine, creada en 2004 y abierta al público en 2007. Este
establecimiento público adscrito al Ministère de la Culture et de la Communication está
compuesto también por el Musée des Monuments français y por la École de Caillot.

20 «Faut-il parler, à propos de ces quelque 400 fonds d’archives, de collection?
Le terme s’impose si l’on considère la valeur plastique de certains documents,
isolés comme autant d’icônes de l’architecture moderne. Une collection, en
outre, se constitue à travers des choix, des partis pris, ce qu’a pu être à certains
moments le mode de collecte des fonds de l’IFA. Cependant, par-delà
les jugements de valeur, voire les coups de coeur personnels, la force d’un
tel rassemblement réside dans son caractère impartial, exhaustif, excessif
même, dans la variété d’intérêt et d’usage des documents offerts, à l’historien
comme au concepteur d’exposition ; enfin dans sa dimension non marchande,
inaliénable, qui fait du document non un bien mais un témoin et surtout un outil.
Dépositaire de documents exceptionnels autant que banals, le centre d’archives
de la Cité est le garant d’une mémoire des projets, depuis les premiers
dialogues entre le concepteur et son maître d’ouvrage, les premiers esquisses
jetées sur calque d’étude jusqu’à la réception critique de l’oeuvre, en passant
par les étapes décisives du chantier, remarquablement documentées pour
certains fonds». Texier, L’architecture exposée,
74. [Traducido del francés al
español por Andrés Ávila Gómez].

21 «La seconde caractéristique exige du chercheur une bonne connaissance des modes de
production de l’architecture et de ses acteurs, sans laquelle il est facile de passer à côté d’un
pan entier du projet architectural qu’il s’agit de documenter. Ce terme de projet architectural
fut consacré dans les années 1980 comme outil privilégié pour décrire, envisager et étudier
les productions dans le champ de l’architecture. Quelques précisions sur les typologies de
documents qui constituent les sources de l’architecture, en tout cas du projet architectural,
peuvent permettre ici de proposer une première définition de ce que l’on entend par l’expression:
les ‘archives de l’architecture’. Ces dernières représentent l’ensemble des documents
qui permettent de comprendre et plus tard, d’écrire, la vie d’un bâtiment, la biographie d’une
architecture ou d’un architecte. Celle-ci est documentée par des sources qui peuvent être
classées selon trois origines : les sources administratives et officielles, les documents provenant
des bureaux et agences d’architectes et ceux des entrepreneurs, bureau d’études
et ingénieurs. Le premier type de source appartient aux archives dites ‘publiques’, tandis
que les deux suivants rejoignent les archives dites ‘privées’ puisqu’elles proviennent d’un
producteur d’origine privée. À ce propos, il ne faudra pas confondre ‘archives d’architectes’,
d’origine uniquement privée, et ‘archives d’architecture’ ou ‘documents d’architecture’ qui
embrassent la production dans son ensemble». Mansion, «Faire et refaire l’histoire de l’architecture”,
90. [Traducido del francés al español por Andrés Ávila Gómez].

22 “Il faut aussi remarquer que la collecte de l’IFA a fourni le modèle de plusieurs collections
(beaucoup plus réduites) montées à la fin des années 1980 et dans les années
1990 dans diverses régions françaises marquées par une architecture moderne significative
: la Lorraine, la Bretagne, l’Aquitaine, le Nord, la région stéphanoise, l’aire
marseillaise ont constitué des collections à la croisée des écoles d’architecture, des
chercheurs du Ministère de la Culture (inventaire général, monuments historiques), et
des Archives départementales ou municipales. Ces dernières ont recueilli, de façon
plus ou moins concertée, plusieurs centaines de fonds d’architectes pour l’ensemble
de la France”. David Peyceré, «Le Centre d’archives d’architecture du XXe siècle», Sociétés
et représentations 30 (2010): 185. [Traducido del francés al español por Andrés
Ávila Gómez].

23 Inicialmente se trataba de un sencillo boletín, y hoy en día circula anualmente en
formato de revista.

24 “L’Institut français d’architecture a régulièrement présenté des expositions fondées
sur les ressources graphiques et photographiques collectées et sur les premières
explorations faites dans les fonds par des étudiants. L’IFA a par ailleurs lancé l’édition
de monographies d’architectes, d’édifices et surtout de villes sous l’angle de l’architecture
du XXe siècle, en partenariat avec les éditeurs Hazan, Mardaga et Norma”.
Peyceré, “Le Centre d’archives d’architecture”, 192. [Traducido del francés al español
por Andrés Ávila Gómez].

25 París-Bellevile, París-La Villette, París-Val de Seine, París-Malaquais, Versailles y
Marne-la-Vallée.

26 Jean-Baptiste Minnaert, «Henri Sauvage, architecte, 1873-1932» (Tesis doctoral, Université
Paris 4 Sorbonne, 1993).

27 Simon Texier, “Georges-Henri Pingusson, architecte, 1894-1978. L’architecture
comme ‘transcendance poétique du concret’ ou l’impossible doctrine» (Tesis doctoral,
Université Paris 4 Sorbonne, 1998).

28 Richard Klein, «Histoire d’une demeure moderne, la Villa C : Robert Mallet-Stevens,
architecte» (Tesis doctoral, Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, 2003).

29 Christine Desmoulins, «Bernard Zehrfuss, un architecte français, 1911-1996 : une
figure des Trente Glorieuses» (Tesis doctoral, Université de Versailles St-Quentin-en-
Yvelines, 2008).

30 Xavier Dousson, «Jean Bossu, architecte, 1912-1983» (Tesis doctoral, Université Paris 1
Panthéon-Sorbonne, 2010).

31 Elise Guillerm, «L’architecte Jean Dubuisson, 1914-2011. Le dessin à l’épreuve des
usages» (Tesis doctoral, Université Paris 1, 2015).

32 Audrey Jeanroy, «Claude Parent, architecture et expérimentation, 1942-1996 : itinéraire,
discours et champ d’action d’un architecte créateur en quête de mouvement»
(Tesis doctoral, Université François-Rabelais de Tours, 2016).

33 Colección dirigida por Simon Texier. Desde 2008 se han publicado un total de 20
números en la colección.

34 Otro resultado importante lo constituye la base de datos desarrollada desde 1997,
que muestra actualmente los inventarios o las descripciones de un alto porcentaje
de los casi 400 fondos disponibles. Ver: http://archiwebture.citechaillot.fr/

35 Ver: https://www.citedelarchitecture.fr/fr/collection/les-expositions-virtuelles

36 Existen dos clases: aquellas inéditas que son preparadas para esta serie, y aquéllas
que corresponden a una versión de las exposiciones físicas presentadas en la Cité de
l’Architecture et du Patrimoine.


BIBLIOGRAFÍA PRINCIPAL

BOUDON, Françoise. «L’éditorial de la Revue de l’art». Colonnes –Archives d’Architecture du XXe siècle 30 (2014): 15-18.

CHASTEL, André. «Où sont les archives de l’architecture moderne ?». Revue de l’art 29 (1975): 9-15.

CULOT, Maurice. «L’envol de la pensée». Colonnes – Archives d’Architecture du XXe siècle 30 (2014): 25-27.

FOUCART, Bruno. «La mémoire oubliée». L’Architecture d’Aujourd’hui 191 (1977): 21-23.

HAMON, Françoise. «Les archives de l’architecture moderne». Revue de l’art 89 (1990): 9-15.

HILDESHEIMER, Françoise. El tratamiento de los archivos de arquitectos: el caso de Francia. París: Programa general de información y unisist/Unesco, 1986.

HUET, Bernard. «Plaidoyer pour un musée d’architecture moderne». L’Architecture d’Aujourd’hui 188 (1976): 5.

JOLLY, Pierre (dir.). Archives et histoire de l’architecture. París: Edition de La Villette, 1990.

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MANSION, Nina. «Archives de l’art et de l’architecture: la contribution des sources au renouvellement disciplinaire». Histoire de l’art 76 (2015): 9-15.

_____. «Collecter, archiver, protéger, valoriser. L’émancipation de l’architecture comme objet de collection des institutions françaises et internationales depuis 1968», Tesis doctoral, Université Bordeaux 3, 2014 –en curso.

_____. «Faire et refaire l’histoire de l’architecture: le rôle des archives d’architecture face aux erreurs de la recherche». Essais 8 (2015): 89-105.

PEYCERÉ, David. «Le Centre d’archives d’architecture du XXe siècle». Sociétés et représentations 30 (2010): 181-193.

_____. «Les archives d’architecture entre ‘trop-plein’ et effets de seuil». Revue de l’art 186 (2014): 17-23.

PEYCERÉ, David, y Florence Wierre (Dir.). Architecture et archives numériques. L’architecture à l’ère numérique : un enjeu de mémoire. Gollion: Infolio Editions, 2009.

RAGOT, Gilles (Dir.). Archives d’architecture du XX siècle. Liège-Bruxelles : Pierre Mardaga / ParÍs : Institut Français d’Architecture, 1991.

TEXIER, Simon. L’architecture exposée. La Cité de l’architecture et du patrimoine. París: Découvertes Gallimard, 2009.


 


TESIS CITADAS

DESMOULINS, Christine. «Bernard Zehrfuss, un architecte français, 1911-1996: une figure des Trente Glorieuses». Tesis doctoral, Université de Versailles St-Quentin-en-Yvelines, 2008.

DOUSSON, Xavier. «Jean Bossu, architecte, 1912-1983». Tesis doctoral, Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, 2010.

GUILLERM, Elise. «L’architecte Jean Dubuisson, 1914-2011. Le dessin à l’épreuve des usages». Tesis doctoral, Université Paris 1, 2015.

JEANROY, Audrey. «Claude Parent, architecture et expérimentation, 1942-1996: itinéraire, discours et champ d’action d’un architecte créateur en quête de mouvement». Tesis doctoral, Université François-Rabelais de Tours, 2016.

KLEIN, Richard. «Histoire d’une demeure moderne, la Villa C: Robert Mallet-Stevens, architecte». Tesis doctoral, Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, 2003.

MINNAERT, Jean-Baptiste. «Henri Sauvage, architecte, 1873-1932». Tesis doctoral, Université Paris 4 Sorbonne, 1993.

TEXIER, Simon. «Georges-Henri Pingusson, architecte, 1894-1978. L’architecture comme ‘transcendance poétique du concret’ ou l’impossible doctrine». Tesis doctoral, Université Paris 4 Sorbonne, 1998.


 

Andrés Ávila Gómez
U. Paris 1 Panthéon – Sorbonne
andresavigom@gmail.com


Fecha de recepción: 2 de agosto de 2017
Fecha de aceptación: 12 de octubre de 2017

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DOI: http://dx.doi.org/10.22201/fa.2007252Xp.2017.15.60404